Los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial sólo tuvieron un breve impacto en la obra de aquellos jóvenes pintores noruegos que tenían una concienciación política, y al poco de terminar la guerra se unieron a una corriente internacional de pintura abstracta y no figurativa. La generación de posguerra usaba unas formas de expresión libres de todo tipo de fronteras, de las que ya habían abusado anteriormente nazis y fascistas. A pesar de la fuerte oposición del público noruego, el expresionismo abstracto empezó a desarrollarse durante la década de los 50 con la obra de jóvenes artistas como Ludvig Eikaas (1920- ), Jakob Weidemann (1923- ), Knut Rumohr (1916- ), Tore Heramb (1916-), Gunnvor Advocaat (1912-1997), Anna Eva Bergmann (1909-1987), Finn Christensen (1920- ), Inger Sitter (1929- ) y Lars Tiller (1924-1994). Después de 1960 Olav Strømme desarrolló un expresionismo de gran abstracción y Gunnar S. Gundersen (1921-1983) utilizó un original lenguaje de símbolos dentro de un marco de estrictas normas geométricas. Las abstracciones orgánicas y llenas de colorido de Willy Storn (1936- ), tenían sus raíces en el Surrealismo de los años 30 y son una representación de la obra más original de esta época.
El texto ha sido reproducido gracias al amable permiso concedido por las "Artes Visitadas", perteneciente al Directorio de las Artes de Noruega (ISBN 19020349164 © 1999). E-mail: information@visitingarts.org.uk