Cuando comienza el siglo XX la pintura contemporánea noruega estaba estrechamente ligada a Francia, una conexión que va a durar hasta la década de los 60, y que se hace evidente en las obras de Thorvald Erichsen. Sus pinturas llenas de luz, colorido e intensidad muy probablemente estaban influidas por Bonnard, creando así el mayor contraste posible con el Realismo noruego.
Otro pintor importante, Ludvig Karsten (1876-1926), fue considerado por los críticos de arte como un impresionista tardío, claramente bajo la influencia del estilo francés pero también muy inspirado por la obra de Munch. En 1909 algunos pintores noruegos estudiaron con Henri Matisse. Uno de los más destacados son Henrik Sørensen (1882-1962), que hizo una interpretación personal de su maestro, y Jean Heiberg (1884-1976), que por otro lado intentó desarrollar un estilo más académico. Los jóvenes alumnos de Matisse representaban una continuación de las campañas nacionalistas de Werenskiold y contrastaban de manera evidente con los antiguos alumnos como Karsten, que trabajaba con el estilo tradicional que se venía utilizando desde Christian Krogh. Esta ruptura se hizo claramente evidente en la gran Exposición de 1914 que tuvo lugar en Oslo para celebrar el primer centenario de la independencia nacional. Nada menos que el mismo Christian Krogh fue el responsable de seleccionar las pinturas, lo que provocó que un grupo encabezado por los estudiantes de Matisse se separaran de los preparativos oficiales y organizaran su propia exposición titulada “El Pabellón de los 14”.
La primera pintura abstracta noruega la realizó Thorvald Hellsen (1888-1937), que durante la Primera Guerra Mundial desarrolló un estilo abstracto decorativo influido por Fernand Legér. Otros estudiantes de Legér durante los años 20 son Charlotte Wankel (1888-1969), Ragnhild Kaarbø (1889- 1949) y Ragnhild Keyser (1889-1943). Otros pintores importantes que se abrieron camino a principios de siglo fueron Axel Revold (1887-1962), Per Krogh (1889-1965), Alf Rolfsen (1895-1979) y Aksel Waldemar Johannesen (1880-1922), un humanista que pintaba sobre la clase trabajadora y los perdedores en la vida. La obra de Johannesen no fue reconocida hasta poco después de su muerte y con frecuencia se le denomina “el artista olvidado”.
La mayoría de los pintores de esta generación experimentaron un cambio de actitud después de realizar estudios en París. Ya no les satisfacía el hecho de concentrarse en la pintura sólo por amor al arte, y mostraron un profundo sentimiento de desagrado hacia todo contenido puramente superficial tanto en el arte como en la vida. Además, como sus predecesores, tenían un sentimiento de responsabilidad para con la sociedad. Como consecuencia resurgió el interés por la pintura mural a gran escala, basándose en la creencia de que la pintura tenía una función social y la mejor manera para llevar a cabo dicha función era decorando los edificios y espacios públicos. En el transcurso de dos décadas una cantidad increíble de iglesias, escuelas y otros edificios públicos fueron decorados y redecorados, la mayoría de ellos al fresco. Como un ejemplo claro de esto tenemos la decoración al fresco que Axel Revold realizó de la Bolsa de Valores de Bergen (1918-1923), las pinturas murales de Per Krogh en la Escuela de Marinos de Oslo (1921-1924) y la decoración del Nuevo Crematorio de Oslo realizada por Alf Rolfsen (1932-1937). También se planeó que éste realizara unas pinturas murales en el edificio del Ayuntamiento de Oslo, pero Rolfsen no pudo terminar su obra hasta después de la Segunda Guerra Mundial.
El Surrealismo se introdujo en Noruega de la mano de Vilhelm Bjerke-Petersen y desde 1935 los artistas surrealistas se hicieron cada vez más prolíficos. Olav Strømme (1909-1978) y Alexander Schultz (1901-1981) realizaron interpretaciones simbólicas de la flora, la sexualidad, los sueños y la vida subconsciente del alma; Kai Fjell (1907- 1989) desarrolló un estilo que incluía los temas eróticos representados de manera simbólica en la vida en las zonas rurales; Arne Ekeland (1908-1994) trabajó con motivos socio-psicológicos relacionando la sexualidad con el sistema de clases; Las pinturas de Harald Kihles (1905-1997) presentaban una reacción romántica al industrialismo y las sociedades urbanas; Agnes Hiorth (1899-1984) experimento con nuevas tendencias a la hora de representar el paisaje y el retrato; y Erling Engers (1899-1990) representaba la vida en las zonas rurales de modo satírico concentrándose en la calidad del paisaje.
El texto ha sido reproducido gracias al amable permiso concedido por las "Artes Visitadas", perteneciente al Directorio de las Artes de Noruega (ISBN 19020349164 © 1999). E-mail: information@visitingarts.org.uk