El Gobierno recalca que Noruega ha de ser un país de vanguardia en el tema climático. Por lo tanto, Noruega trabaja actualmente en pos de un convenio climático internacional más amplio y ambicioso, aplicable al concluirse el primer período vinculante del Protocolo de Kioto (2008-2012). Noruega cumplirá sus compromisos actuales, reduciendo sus emisiones de gases de efecto invernadero a escalas nacional e internacional.
Copenhague, una cumbre climática decisiva
"La cumbre climática de Copenhague está a las puertas. Si hemos de tener bajo control el calentamiento global, es imperativo que los gobernantes del mundo logren poner en pie un nuevo convenio global sobre cambio climático", señala el Ministro de Medio Ambiente y Cooperación Internacional, Erik Solheim, agregando que "Ya somos testigos del grave impacto que el cambio climático puede tener para los habitantes del planeta, en forma de sequías, inundaciones y ciclones extremos".
Máximo de 2° C de incremento en la temperatura
Noruega considera importante establecer objetivos concretos para las reducciones de gases de efecto invernadero. Noruega aspira a un consenso internacional sobre un incremento máximo de dos grados en la temperatura promedio del mundo, comparada con los niveles de la era pre-industrial. Para alcanzar tal objetivo, es necesario reducir hasta en 85% las emisiones globales antes de 2050. Para 2020, Noruega habrá reducido sus emisiones de gases de efecto invernadero en el equivalente al 30% de sus emisiones en 1990.
Nuevo mecanismo de financiación
En un sistema de comercialización de cuotas de emisión de gases de efecto invernadero, la subasta de tales cuotas se perfila como una potencial fuente de ingresos. Noruega propone que parte de las cuotas de un nuevo convenio climático sean subastadas internacionalmente, de forma que los ingresos puedan cubrir las necesidades de financiación del mismo.
Emisiones reducidas por la deforestación
Noruega desea incluir las emisiones de gases de efecto invernadero provenientes de la deforestación y degradación forestal en un nuevo acuerdo global sobre cambio climático, de forma que éste incentive la reducción de tales emisiones. Por lo tanto, Noruega ha propuesto un mecanismo forestal específico.
Emisiones del tráfico marítimo y aéreo internacional
Las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por la navegación y el tráfico aéreo internacionales han aumentado en 50% desde 1997, pero no están cubiertas por los compromisos actuales emanados de la Convención sobre el Cambio Climático/Protocolo de Kioto. Estos sectores, que anualmente generan emisiones de 1,35 mil millones de toneladas de CO2, deberían estar incluidos en un futuro acuerdo sobre cambio climático. Noruega propone que el Convenio de Copenhague también abarque a tales sectores en sus ambiciones para la reducción de emisiones.
Captura y almacenamiento de carbono (CCS)
"Indudablemente, la transición a una sociedad de bajas emisiones de carbono requerirá de un gran esfuerzo en las investigaciones, desarrollo e implantación de fuentes de energía renovable, junto con incrementar la eficacia energética", declaró el Primer Ministro de Noruega, Jens Stoltenberg.
Sin embargo, es realista esperar que los combustibles fósiles, incluyendo el carbón, continuarán siendo usados durante varias décadas más. En consecuencia, Noruega trabaja a favor de que los convenios internacionales sobre cambio climático incentiven el desarrollo y propagación de tecnologías para la captura y almacenamiento de carbono.
El cambio climático en los polos
Tanto el Ártico como la Antártica tienen gran importancia para el desarrollo del sistema climático del planeta. Esto lleva a Noruega a trabajar activamente para que las regiones polares sean supervisadas detalladamente de forma que la información sobre el cambio climático en el Ártico y la Antártica pueda contribuir a tomar mejores decisiones sobre el tema climático.