Según los científicos, el fósil es uno de los numerosos eslabones entre los actuales primates altamente desarrollados y los humanos, por una parte, y parientes lejanos, por la otra.
Con sus 47 millones de años, Ida es veinte veces más antigua que la mayoría de los fósiles bien conservados que dan cuenta de nuestra propia evolución. Fotografía: The Link – Atlantic Productions
"Como encontrar el Arca de Noé"
El fósil fue presentado el 19 de mayo con gran cobertura mediática en el Museo de Historia Natural de Nueva York. "Ha sido como encontrar el arca perdida para los arqueólogos. Este fósil probablemente aparecerá retratado en todos los libros de texto durante los próximos cien años", declaró Hurum durante la rueda de prensa.
Agregó que el fósil es lo más cerca que llegamos a un antecesor de los humanos, según BBC News.
Encontrado en 1983
El fósil fue encontrado en 1983 en Messel, cerca de Darmstadt, Alemania. Sin embargo, los aficionados que lo encontraron desconocían el alcance de su hallazgo.
En 2007, el Museo de Historia Natural de Noruega compró el fósil, que desde entonces ha sido estudiado detalladamente por el paleontólogo Hurum y destacados científicos de una serie de países. El fósil recibió el nombre "Ida", en honor de la hija de Hurum, de seis años de edad.
Los detalles en torno al hallazgo fueron publicados en la revista académica PLoS One el mismo día de la presentación, en tanto que se anuncia un documental de televisión y un libro sobre el tema.
El paleontólogo noruego Jørn Hurum ha presentado el sensacional hallazgo.Fotografía: The Link – Atlantic Productions / www.revealingthelink.com
"Una maravilla"
La criatura vivió en el período conocido como el Eoceno. A primera vista, Ida se asemeja a un lémur. Los científicos han concluido que se trata de una especie hasta ahora no descubierta, que ha recibido el nombre Darwinius masiallae, en homenaje al bicentenario de Darwin y al lugar del hallazgo.
El Dr. Jens Franzen, experto en la región de Messel y miembro del equipo científico, describió a Ida como "quizás la octava maravilla del mundo", debido a que el esqueleto está tan bien conservado. Franzen indicó que Ida tiene un gran parecido con los humanos. Aún así, algunos aspectos de su dentadura indican que entre Ida y los humanos no existe una línea directa, y que más bien se trataría de una "tía" que de una "abuela".
Algunos científicos independientes que aún no han visto el nuevo fósil han expresado escepticismo frente a las interpretaciones del hallazgo y a la forma en que éste fue presentado. Sin duda, a futuro surgirán abundantes discusiones sobre las implicaciones del fósil.
Con el fin de asegurar el debido seguimiento del sensacional hallazgo, el gobierno noruego ha asignado NOK 2,2 millones al Museo de Historia Natural de Oslo.