A pesar de la posición tan septentrional de Noruega, el clima de la zona continental es sorprendentemente templado.
Noruega es el único país del norte con aguas abiertas. Esto se debe a los vientos alíseos del Océano Atlántico provenientes del continente americano y a las corrientes cálidas que soplan hacia el norte desde el Ecuador hasta el mar de Noruega, donde el ángulo que forman la costa noruega y un camino abierto hacia el Océano Glacial Ártico ayudan a orientar la temperatura del aire y de las aguas a una latitud más septentrional.
El clima de Noruega fluctúa notablemente cada año, especialmente en el norte del país, que está situado en el centro de la zona templada. La temperatura mínima registrada es de –5 °C en Kárášjohka-Karasjok, en el norte de Noruega. La temperatura media anual va de los 8 °C en la costa oriental a menos de 0 °C en las montañas. Los meses más fríos son Enero y Febrero, y la época más cálida en las zonas de interior es la mitad de Julio, mientras que las regiones costeras y montañosas pueden alcanzar las máximas algo más adelante.
El clima de Noruega es distinto al de resto de países escandinavos. Las cadenas montañosas que dividen la parte continental de Noruega protegen de las precipitaciones a grandes extensiones del este de Noruega, lo que da a esta área un clima más continental de lo que se podría esperar debido a su proximidad a la costa. Algunas zonas al este de las montañas tienen un nivel anual de precipitaciones de menos de 300 mm. La mayor parte de las precipitaciones provenientes del mar se producen en la costa oeste de Noruega, donde hay zonas con un nivel anual de precipitaciones máximo de 3.000 mm.
Las zonas agrícolas más importantes tienen un nivel anual de precipitaciones de entre 500 y 1.000 mm, y los meses más lluviosos son Julio y Agosto. Hay alrededor de 100 días lluviosos en el interior de Noruega y entre 150 y 200 en la costa. La fuerza y la dirección del viento en Noruega es muy variable, debido a los frentes de presión que cambian rápidamente de posición; los vientos costeros y montañosos son normalmente fuertes.
Edición basada en la Enciclopedia Noruega publicada por Aschehoug y Gyldendal