Cuando Nosotros los Muertos Despertemos
Cuando Nosotros los Muertos Despertemos fue la última obra de Ibsen antes de morir. La escribió en Kristiania en 1899, y se piensa que empezó a planearla en el verano de 1897. En una carta con fecha del 3 de junio de 1897 a Georg Brandes, Ibsen escribe:
"¿Adivinas lo que estoy soñando, planeando e imaginándome para mí mismo como algo verdaderamente placentero? Establecerme en Øresund, entre Copenhague y Elsinor, en un sitio con una vista amplia, donde pueda ver todos los yates ir y venir de sus largos viajes. No puedo hacer eso aquí. Aquí todos los sonidos son cerrados, en todos los sentidos de la palabra, y todo canal al entendimiento está interrumpido. ¡Oh, mi querido Brandes!, uno no puede quedar sin verse afectado por vivir en el extranjero durante 27 años en un ambiente cultural liberador. Aquí, o mejor dicho aquí arriba, junto a los fiordos está la tierra que me vio nacer. Pero – pero – pero, ¿dónde puedo encontrar mi patria? El mar es por lo que me siento más atraído. -- -- -- Por lo demás aquí estoy solo, planeando una nueva obra de teatro. Pero todavía no puedo ver claramente qué va a ser."
La carta es interesante, no sólo porque indica que se está forjando una nueva obra, sino también porque podemos reconocer al mismo Ibsen en el personaje de Arnold Rubek tal y como se nos presenta en la primera escena de Cuando Nosotros los Muertos Despertemos, con los dos personajes sintiéndose sin hogar en su propio país.
Después de Juan Gabriel Borkman (1896) pasaron tres años en lugar de los dos de costumbre antes de que Ibsen publicara una nueva obra. Hubo muchos factores que distrajeron a Ibsen en la producción de Cuando Nosotros los Muertos Despertemos. Principalmente una cosa, estuvo ocupado de manera inevitable planeando las primeras dos ediciones de sus obras completas: la alemana, publicada en nueve volúmenes por los especialistas en historia de la literatura Julius Elias y Paul Schlenther en los años 1898-1903, y la noruega, publicada por la editorial danesa Gyldendal en nueve volúmenes desde 1898 hasta 1900 (un volumen suplementario se publicó en 1902).
En la primavera de 1898 Ibsen celebró su 70 cumpleaños y se organizaron para él fiestas a gran escala en Kristiania, Copenhague y Estocolmo. Dio discursos, concedió entrevistas y recibió frecuentes visitas en Kristiania, así que no puso nada en escrito de Cuando Nosotros los Muertos Despertemos hasta principios de 1899.
La primera fecha fue el 20 de febrero de 1899, y el primer borrador se terminó dos años más tarde, con el título “El Día de la Resurrección”. La obra todavía iba lenta, y no fue hasta finales de julio que se terminó el primer acto. El primer borrador y la consiguiente copia en limpio se fechan de la manera siguiente:
Primer borrador
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Primera fecha |
Última fecha |
| Acto 1 |
22 de febrero |
31 de julio |
| Acto 2 |
2 de septiembre* |
23 de agosto |
| Acto 3 |
25 de agosto |
21 de septiembre |
*Fecha correcta: 2 de agosto
Copia en limpio
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Primera fecha |
Última fecha |
| Acto 1 |
(perdida) |
19 de octubre |
| Acto 2 |
20 de octubre |
10 de noviembre |
| Acto 3 |
11 de noviembre |
21 de noviembre |
El título se cambió al escribir la copia en limpio, primero a “Cuando los Muertos Despierten”, y después a la definitiva “Cuando Nosotros los Muertos Despertemos”. La copia en limpio del manuscrito se envió al editor el mismo día que se terminó, el 21 de noviembre de 1899.
El título completo de la obra, Cuando Nosotros los Muertos Despertemos, se conoció antes de que el libro saliese a la venta. El periódico danés Politiken sacó la conclusión a partir de la palabra “epílogo” de que “el escritor ha dicho sus últimas palabras en esta obra y de esto modo ha puesto fin a su producción dramática.” Pero el mismo Ibsen negó esto en una entrevista para el periódico Verdens Gang el 12 de diciembre de 1899.
"No, esa es una conclusión precipitada. El término «epílogo» no hace referencia a ningún pensamiento de ese tipo por mi parte. Si voy a escribir algo más o no es otro asunto. Lo que quería decir con el término epílogo, con respecto a esto, es simplemente que la obra forma un epílogo a una serie de obras de teatro, empezando con «Casa de Muñecas», y terminando ahora con «Cuando Nosotros los Muertos Despertemos». El último trabajo pertenece a esas experiencias que he querido describir en estas obras. Forman una unidad, un todo, y ya las he terminado. Si alguna vez escribo algo más, tendrá que ver con algo completamente distinto. Y quizás también una forma distinta.”
Primera edición
La Edición de Gyldendal
Cuando Nosotros los Muertos Despertemos se publicó por la editorial Gyldendalske Boghandels Forlag (F. Hegel & Søn) el 22 de diciembre de 1899 en Copenhague, Kristiania, Estocolmo y Berlín, y consistía de 12.000 copias. Una segunda tirada de 2.000 copias tuvo que imprimirse incluso antes de que el libro saliese a la venta, (lo mismo había ocurrido con la publicación de Juan Gabriel Borkman tres años antes), debido al gran número de pedidos. De modo que la primera y segunda ediciones, 14.000 copias en total, salieron a la vez.
La edición de Heinemann y otras ediciones
Como ya había sido el caso con las cuatro obras anteriores, Cuando Nosotros los Muertos Despertemos se publicó también por la editorial William Heinemann en Londres con una mini tirada de 12 copias. Esto ocurrió el 19 de diciembre de 1899, tres días antes de la edición de Gyldendal.
Una edición alemana de la obra, con traducción de Christian Morgenstern, se publicó en Berlín más tarde en el mismo mes. Poco después se publicaron traducciones en Inglés, francés, italiano, ruso y polaco.
El libro se recibió con respeto.
Primera representación
La primera representación pública de Cuando Nosotros los Muertos Despertemos fue una lectura en el Teatro Real del Haymarket, Londres, el 16 de diciembre de 1899. Esto era parte de la estrategia de William Heinemann para obtener el copyright de la obra. (Ver arriba).
La primera puesta en escena de la obra fue en el Hoftheater de Stuttgart el 26 de enero de 1900, seguida poco después por producciones en Copenhague, Helsingfors, Kristiania, Estocolmo y Berlín. Resultó difícil hacer que la obra funcionase de manera satisfactoria en el escenario. Edvard Brandes escribió con referencia a la producción del Det Kongelige Teater: "Los actores se quedaron demasiado pequeños".
Por Jens-Morten Hanssen / ibsen.net