La Liga de la Juventud
"¡Si tiene que haber guerra, que la haya! Si no soy un poeta, no tengo nada que perder. Probaré como fotógrafo. Voy a tratar con el presente, persona a persona."
Esto es lo que Ibsen ponía en una carta a Bjørnstjerne Bjørnson, enviada desde Roma el 9 de diciembre de 1867. Estaba tremendamente enfadado con la crítica poco favorable de Peer Gynt que había realizado el crítico literario danés Clemens Petersen, la cual en esencia decía que la obra no era poesía. Su intención de probarse como fotógrafo no iba en serio, pero de todas formas esta declaración es un indicio de que algo nuevo se estaba moviendo en la obra de Ibsen, y era el teatro contemporáneo realista. Con La Liga de la Juventud Ibsen seguía los consejos de Bjørnson de escribir una comedia satírica. Era en este género, pensaba Bjørnson, donde residía el “verdadero talento” de Ibsen.
En la primavera de 1868, Ibsen dejó Roma y se afincó en Berchtesgaden en los Alpes Bávaros, y fue aquí donde sentó las bases de La Liga de la Juventud. En realidad empezó a elaborarla en Dresden. La familia se trasladó allí a principios de octubre del mismo año.
El primer borrador se empezó el 21 de octubre. En este momento el título era “La Liga de la Juventud o Nuestro Señor y Cia.”, pero Frederik Hegel, su editor, le persuadió para que eliminara el subtítulo porque temía que le acusaran de blasfemia. Ibsen escribió tres borradores de la obra (el primero ya no existe) antes de quedar satisfecho. El borrador final se terminó el 28 de febrero de 1869, tras lo cual pasó nueve semanas escribiendo la copia en limpio.
Primera edición
La Liga de la Juventud se publicó el 30 de septiembre de 1869 en Copenhague por la editorial Gyldendalske Boghandel (Frederik Hegel), con una primera tirada de 2.000 copias. Una segunda tirada de 1.500 copias ya estaba en las librerías en noviembre del mismo año.
Primera representación
La primera representación de La Liga de la Juventud fue el 18 de octubre de 1869 en el Teatro Kristiania. La producción causó un alboroto sin precedentes. Se consideró que mostraba una fuerte tendencia contra el sector liberal de la política noruega. Los partidarios de dicho sector, con Bjørnstjerne Bjørnson, Ole Richter y Johan Sverdrup a la cabeza, se indignaron. Se organizaron silbidos de protesta y otras manifestaciones. La segunda noche las cosas se pusieron tan mal, con la mitad del público silbando y abucheando y la otra mitad aplaudiendo estrepitosamente, que el director tuvo que salir al escenario a pedir silencio para que la representación pudiese continuar, y en la prensa hubo violentas diferencias de opinión.
Ibsen se encontraba en Egipto y no tuvo noticia de los tumultos hasta, más o menos, un mes más tarde, cuando en el muelle de Port Said recibió una carta de Suzannah. El poema "En Port Said" describe los sentimientos que estos hechos despertaron en él.
Por Jens-Morten Hanssen / ibsen.net