Desde mediados de los 90, Noruega ha considerado primordial la reducción del sufrimiento causado por las minas antipersonales. Noruega desempeñó un papel principal en el proceso que dio como resultado la adopción de la Convención sobre la prohibición del empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonales y sobre su destrucción (Convención de prohibición de minas), y el texto de la convención se terminó en unas negociaciones que tuvieron lugar en Oslo en septiembre de 1997.
Noruega goza del reconocimiento internacional por su trabajo en la Convención de prohibición de minas y sus otras iniciativas sobre acción humanitaria contra las minas antipersonales. Noruega ha aportado unos conocimientos especializados y y ha dado un gran apoyo económico para iniciativas internacionales contra las minas: entre 1997 y diciembre de 2005 destinó un total de 200 millones de dólares americanos para tales iniciativas. Noruega también ha jugado una parte activa en la movilización de recursos desde para apoyar la acción internacional en contra de las minas antipersonales y asegurar que los recursos ya existentes se utilizasen de forma más eficaz.
Las ONG noruegas desempeñaron un papel importante para lograr la aplicación de la Convención de prohibición de minas y en otras iniciativas humanitarias relacionadas con estas. La ONG Ayuda del Pueblo Noruego es uno de los mayores impulsores en la acción humanitaria de eliminación de minas, y la experiencia de esta organización ha convertido a Noruega en país líder en esta área.
La prohibición de las minas antipersonales se considera por lo general una ley importante del derecho humanitario internacional. Además de prevenir el uso de las minas antipersonales en las guerras, la prohibición de dichas minas abre un camino al desarrollo socioeconómico en aquellos países afectados por la guerra. La limpieza de los campos minados después de una guerra es el medio importante de crear confianza entre las partes y permite que la tierra se pueda utilizar para otros fines. Por tanto el apoyo a iniciativas humanitarias contra las minas antipersonales ha sido una parte importante de la contribución noruega a los procesos de paz en los que este país se ha visto implicado , como son los casos de Sri Lanka y Sudán.
La Convención sobre la Prohibición del empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonales y sobre su destrucción se firmó el 3 de diciembre de 1997 y entró en vigor el 1 de marzo de 1999. Ha creado una ley completamente nueva con respecto a las minas antipersonales. Desde que la Convención entró en vigor, ha habido se han producido una disminución destacada en el uso de este tipo de minas, un brusco descenso en su producción, una interrupción casi total de la venta, la destrucción acelerada de las existencias, la limpieza de cada vez más campos de minas y, no menos importante, una considerable reducción en el número de víctimas por nuevas minas. En la actualidad 151 países han ratificado la Convención, pero ha sido aceptada como ley internacional de manera más extensa, y muchos países que no la han ratificado sin embargo decidieron reflejar sus provisiones en sus políticas sobre minas antipersonales.
Por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Noruega